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No todos los problemas se resuelven tan bien como el de Maribel. Observe el caso de Manuel.

Manuel es un trabajador de línea de ensamblaje en una pequeña fábrica de piezas de maquinaria llamada Tornillos Oxidados. La semana anterior, Gladys, la supervisora de Manuel, lo despidió. Gladys dijo que a ella no le gustaba la actitud de Manuel. Manuel no entendía, porque él siempre había realizado bien su trabajo y nunca le habían llamado la atención. Nadie le podía dar una buena razón porqué la compañía lo despidió.

Como Manuel no tenía copia del contrato, envió una carta certificada a su unión pidiendo que le dieran una copia (vea Ejemplo A). Una semana después, Manuel recibió una copia de su contrato. Si la unión no se la hubiera dado, él hubiera podido presentar una queja a la Oficina Federal de Administración de Estándares Laborales (en inglés, “Federal Office of Labor Management Standards”), junto con una copia de la carta que mandó a la unión.

Al leer el contrato, Manuel entendió que para despedirlo, la compañía tenía que mostrar una causa justa. El sabía que la compañía había violado los términos del contrato.

Al igual que Maribel, Manuel acudió a su delegado de la unión, pero en este caso, el delegado le dijo que no podía ayudarle. Manuel estaba frustrado y enojado porque sabía que la compañía había violado sus derechos, pero la unión no estaba dispuesta a ayudarle. ¿Qué se podía hacer?

Si la unión no le ayuda a Manuel, ¿puede él ir a la corte y pelear el asunto por su propia cuenta? Generalmente, no. Casi todas las violaciones de contrato tienen que ser peleadas a través del procedimiento de agravios.

Pero existen algunas excepciones:

Discriminación: Si usted es despedido o disciplinado debido a su género, edad, raza, grupo étnico, nacionalidad, discapacidad o estatus migratorio, o debido a embarazo, usted puede presentar un caso de discriminación en contra del empleador. Para hacer esto, usted necesitará probar que fue tratado de una forma discriminatoria debido a una de las características anteriores. Presentar una reclamo por discriminación puede ser lento y difícil.

Beneficios no pagados: Si a usted no le pagaron beneficios que le correspondían (como días por enfermedad o vacaciones garantizadas en el contrato), puede presentar un reclamo al Departamento Laboral del estado en que usted trabaja.

Salario mínimo y pago por tiempo extra: Si a usted se le ha pagado menos del salario mínimo o no recibe pago extra cuando trabaja más de 40 horas en una semana (en ingles, pago de “overtime”) puede presentar una reclamo al Departamento Laboral del estado en que usted trabaja.

Organizar: Si usted ha sido despedido o disciplinado por tomar acciones colectivas para mejorar las condiciones en su trabajo, por tratar de organizar una unión, o por exigir sus derechos, usted puede presentar un reclamo ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (en inglés, “National Labor Relations Board”).

¿Qué puede hacer Manuel?

Hablar con otros miembros de la unión
No se dé por vencido si su delegado no quiere ayudarle. Busque al agente de negocios para su lugar de trabajo y háblale. Si esto no da resultado, haga una cita para ver a algún oficial electo de su unión local, ya sea el presidente u otro, y presente su queja. Si aún no recibe representación satisfactoria, también puede escribirle a la unión internacional a la cual pertenezca su unión local.

Presente el agravio de todas maneras
No importa lo que le digan los oficiales de su unión. Presente el agravio. Para averiguar cómo hacerlo, busque en el contrato, pregúntele a otros trabajadores, o envíe una carta siguiendo el Ejemplo B. Hágalo rápidamente porque algunos contratos estipulan que solo se puede presentar un agravio dentro de cierto período de tiempo. Mantenga una copia de su carta o del formulario de agravio que ha llenado, y envíe el original a la unión por correo certificado. Entonces sigue con el proceso de investigación y búsqueda de evidencia.

Póngale presión a la unión
Su unión tiene el deber de representarle justamente. Tienen que investigar su agravio y no pueden descuidarla. No pueden mostrar favoritismo o negarle ayuda con su agravio porque usted no les agrada o porque usted sea crítico de los líderes de la unión. La unión no puede discriminar legalmente en contra suya.

La unión sí puede negarse a presentar agravios que no consideren válidos, pero primero tienen que investigar, y tienen que tratar a todos los trabajadores igualmente al tomar sus decisiones. Usted debe preguntarles porqué no quieren presentar su agravio y recordarles que están obligados a representarle.

Vaya a la Junta Nacional de Relaciones Laborales
Si la unión aún se niega a ayudarle, usted puede ir a la Junta Nacional de Relaciones Laborales (en inglés, “National Labor Relations Board”) y presentar una queja contra su unión. Necesita hacer esto dentro de 180 días después de que la unión se niega a tomar acción sobre su agravio. Los reclamos en contra de uniones no son fáciles de ganar. Usted va a necesitar pruebas y evidencia de que la unión le trató de manera injusta. Usted también tiene derecho a presentar una demanda legal. Llame a la Asociación por la Democracia Sindical (en inglés, “Association for Union Democracy”) para asesoría e información.

Busque las pruebas
Buscar las pruebas en un caso contra una unión es parecido a buscar pruebas para un agravio contra una compañía. Averigüe cómo la unión ha tratado a otras personas. Junte las evidencias en apoyo de su agravio y llévelas a la unión. Si todavía se niegan a actuar, usted puede mostrar sus pruebas al NLRB como evidencia de que usted tiene un caso válido que merece ser considerado.

El NLRB examinará su evidencia, investigará su reclamo y decidirá si va a actuar o no. Esto lleva tiempo. Si ellos no toman su caso, usted puede actuar por su propia cuenta, presentando una demanda ante la Corte Federal del Distrito, pero necesitará contratar su propio abogado.

Tome acción
Ya sea que su unión le esté ayudando o no, la mejor manera de ganar un agravio es tomando acción. Algunas de las cosas que usted puede hacer son:

  • Circular una petición y presentársela al jefe.
  • Hacer botones y pedirle a sus compañeros de trabajo que los lleven puestos. Escriba lemas en los botones, tales como “No más violaciones del contrato” o “Apoyamos a Maribel.”
  • Ponerse de acuerdo con sus compañeros de trabajo a no dirigir la palabra al supervisor excepto cuando se trate de algo relacionado con el trabajo.
  • Reunir a un grupo de trabajadores durante el receso, el almuerzo o después del trabajo, y ir juntos la oficina del jefe con una lista de los problemas. Hagan esto cada día hasta que obtengan una solución. Asegúrese de hacer esto fuera de su tiempo de trabajo.
  • Escribir un volante y repartirlo a los clientes de la compañía cuando usted no esté trabajando. (Tenga cuidado con esta táctica, porque puede haber complicaciones legales dependiendo de la situación particular.)

Hay muchas maneras de mostrarle al jefe que uno está cansado de maltrato y que quiere un cambio. Sea creativo. Si usted levanta la voz y tiene a otras personas que le apoyan, es posible que obtenga el resultado que quiere sin tener que acudir al procedimiento de agravios en la manera tradicional.

Preséntese como candidato/a a oficial de la unión
Si no está contento con los oficiales de la unión, ¿porqué no cambiarlos? Las uniones tienen elecciones para sus oficiales. Usted y sus compañeros pueden postularse para presidente del local, miembro de la mesa ejecutiva, u otra posición. Un cambio en el liderazgo de la unión local puede hacer una gran diferencia. Las reglas de estas elecciones aparecen en la constitución de la unión local. Usted puede obtener una copia de la constitución y reglamentos a través de la unión, o pedírselo a la Oficina Federal de Administración de Estándares Laborales (en inglés, “Federal Office of Labor Management Standards”). También puede contactar a la Asociación por la Democracia Sindical (“AUD”) para asesoría e información sobre sus derechos.

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